Descalzos: más fuertes, menos lesiones

Uno de los problemas de las sociedades desarrolladas es que la comodidad y el confort invaden todas las esferas de nuestra vida: sillones reclinables con automasaje, robots que limpian y cocinan por nosotros, supermercados, calefacción, aire acondicionado, coches, ascensores, carritos de la compra, escaleras mecánicas, lavadoras, lavavajillas… y aunque por un lado está bien que no tengamos que dedicar tanto tiempo a ciertas labores por otro ese tiempo no se emplea en realizar actividad física o pasear por el campo sino en tumbarnos en el sofá con palomitas a hacer maratón de series (de TV, no de burpees…). Leer más…