Nocilla espartana. Un vicio de guerreros/as

Hemos hablado ya en varias ocasiones de cómo los intereses económicos conjugados de industrias como la alimentaría y la farmacéutica suelen ir en contra de nuestra salud. De cómo la “comida” industrial o procesada está especialmente diseñada para tentar a nuestro paladar y cerebro y saltarse las señales de saciedad que éste último emite cuando ingerimos comida de verdad (fruta, verdura, pescado, huevos…). Así comemos más pero de alimentos pobres en nutrientes a la vez que muy calóricos. Y con el tiempo estaremos obesos y enfermos sin saber a quién culpar. Leer más…